Continuación de la Historia del Pensamiento Económico
Objetivo: Reflexionar
acerca de las distintas teorías económicas, propuestas por los distintos
pensadores en política económica, y que
tanta influencia han tenido o tienen, en las políticas económicas de los países,
actualmente.
Economía clásica
Adam Smith (Escocia 1723 – 1790)
Fundador de la economía como ciencia, Smith escribió el
libro "La
Riqueza de las Naciones", considerado el
primer tratado sobre economía política y texto fundacional de la economía
clásica. Sus aportes a la teoría fueron muy amplios, y entre ellos destaca la diferenciación entre precio y valor de
uso de los bienes. Consideró que la natural tendencia del hombre a
enriquecerse es beneficiosa para el conjunto de la sociedad, que la división del trabajo y la
especialización traen crecimiento en la producción. Su concepto de la mano
invisible postula que el crecimiento y el desarrollo son procesos naturales
provenientes de la natural ambición del hombre a enriquecerse y que el Estado no debería intervenir; cuanto más libre sea la competencia, mejor
para el conjunto de la sociedad.
Smith aplica un papel al Estado. El Estado desempeña un papel fundamental, importante en la defensa y la
justicia y en la financiación de obras e instituciones públicas que no se
llevan a cabo por los individuos. La Riqueza de las Naciones inspiró
al resto de los economistas clásicos para formular sus teorías.
Defensor del laissez faire en cuanto a la no
intervención del gobierno en los asuntos económicos. Para promover el bienestar, los mejores medios son el estímulo del
propio interés y el desarrollo de la competencia.
David Ricardo (Londres 1772 -1823)
Su obra más importante, Principios de economía política y tributación, constituye la exposición más madura y precisa de la economía clásica; en
el prefacio afirma que "el
principal problema de la economía política es determinar las leyes que regulan
la distribución". Con ese fin, David Ricardo desarrolló una
teoría del valor y una teoría de la distribución.
Entre sus aportes destaca especialmente la teoría
de la ventaja comparativa, que defiende las
ventajas del comercio
internacional y en esencia es una ampliación de la división del
trabajo propuesta por Adam Smith. También se le atribuye la idea que afirma que
el salario real de los trabajadores
permanecerá cercano al nivel de subsistencia aunque haya intentos de
incrementarlos, conocida como la ley de
hierro de los salarios.
Además propuso la que actualmente se conoce como equivalencia
ricardiana, una teoría que sugiere que en algunas circunstancias la
decisión de un gobierno de cómo financiarse (utilizando impuestos o mediante la
emisión de deuda pública) puede no
tener efecto en la economía.