Para introducir esta temática tan importante y necesaria en su análisis, abordemos el siguiente texto de Polan Lacki, reseñado por el periodista Juan Felipe Sierra del Colombiano, quien en sus opiniones nos invita a reflexionar acerca del problema nuestro, en lo que a desarrollo humano se refiere: nuestra propia incapacidad y errónea mirada. Veamos:
“Somos ricos pero no salimos de pobres”
El agrónomo brasileño Polan Lacki cuestiona el actual
modelo agrícola en Latinoamérica. Ofrece una solución.
POR JUAN FELIPE SIERRA SUÁREZ | Publicado el
9 de marzo de 2014 en El Colombiano.
Una
de las causas para el atraso del agro en Colombia y en casi todo Latinoamérica,
pasa por la pérdida de tiempo que demandan los trámites burocráticos para
canalizar los verdaderos beneficios del sector.
A propósito de la controversia que vive el país entre los gremios agrícolas y el Gobierno Nacional porque no llegan esas soluciones, otras naciones del mundo avanzan a pasos agigantados en el tema y no se quedan en palabrerías. Esa fue la premisa que trajo a Medellín el experto brasileño Polan Lacki, quien tituló su charla "Si somos tan ricos por qué estamos tan pobres en América Latina". También plantea salidas para erradicar la pobreza y atraso del agro colombiano.
¿Quién es el responsable de este atraso?
"Siempre se buscan culpables. Le han echado la culpa al colonialismo, al imperialismo, al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional, a la liberalización de mercados, a los TLC, a Estados Unidos e incluso a la Unión Europea por subsidiar productos. Pero todo esto son solo excusas, y los propios campesinos no se miran a sí mismos para determinar lo que están haciendo mal con el fin de corregir".
¿Y en qué se equivocan?
"A los campesinos no se les ha formado desde primaria a que mejoren sus esquemas de cultivo, de hacer un manejo adecuado de los recursos, de manejar los riegos o de hacer sus planes de negocio. No han aprendido a incorporar valor a su producción, se quedan esperando los subsidios del Gobierno y las ayudas para sobrevivir pero no han corregido sus equivocaciones prácticas.
El hombre está en la pobreza porque produce mal, vende mal y no ha sido por culpa de él, la formación en el tema del agro no les ha llegado a ellos como debe ser. Ahora sí hay acceso a la educación pero no la que necesitan. El sistema de educación rural ha fallado en primaria, bachillerato y en el nivel superior. Enseñan cosas que no necesita el campesino".
¿Y cuál es la falla?
"Ellos deben aprender desde primaria a ser más eficientes en su propio cultivo. Los niños del campo tienen más acceso a la educación pero la calidad es la que no convence, ni aplica al agro. De qué les sirve a esos niños saber cuánto mide el río Nilo, por ejemplo, si no les enseñan la importancia de producir adecuada y sistemáticamente. Hay que enseñarles principios, valores y actitudes para que ellos transformen su mentalidad de trabajo. Japón y Alemania, que estaban destrozados por la guerra, aprendieron esto y ahora son potencias mundiales. También pasó con Corea del Sur y ahora exporta más que el mismo Brasil. En el caso agrícola es increíble que en Latinoamérica siendo tan ricos, con tierras fértiles, con sol todo el año seamos tan pobres y países como Israel, que están en el desierto, sean potencia agrícola. La educación actual no les enseña a los campesinos a mejorar sus procesos productivos o a fomentar el cooperativismo, la asociatividad, el trabajo en equipo, eso no lo enseñan".
Pero hay más cobertura...
"Los que forman pedagógicamente a los docentes que enseñan a nivel rural no les inculcan estas necesidades. No enseñan prácticas agropecuarias en las aulas. Este es el origen de los problemas. La estructura de educación de los gobiernos parte solo desde lo cuantitativo, cuántas personas están estudiando pero no miden la calidad. Es un modelo que expulsa a los jóvenes del campo y no los hace explotar las oportunidades que tienen allí, eso hay que cambiarlo. Por eso los errores que cometen no se los corrigen con un PhD que llegue a decirles cómo hacer las cosas mejor o que les diga que la vaca no produce leche por falta de genética, cuando realmente es porque no come pasto y forraje de forma adecuada, así de simple. Si la educación fuera pertinente corregiría estos errores, se cambiaría el paradigma actual en el campo y seríamos competitivos. Entiendo que la bandeja paisa se prepara con fríjoles traídos de Ecuador, de plátanos traídos de Ecuador y hasta arroz traído de ese país, y uno se pregunta qué es lo que está fallando al respecto. Colombia se concentra más en pedir una reforma agraria y en discutir la tenencia de la tierra pero no se concentra en formar a las personas en cómo utilizar ese suelo. El asunto no es simplemente con darle tierra a la gente".
De ahí la importancia del extensionismo...
"La extensión en Colombia cumplía un buen papel con las Umatas pero esa figura se politizó, donde existen servicios de extensión es donde hay desarrollo agrícola. Ellos son los que orientan a los agricultores en el tema específico de su cultivo".
¿Y su propuesta?
"Que dejemos de señalar a los otros que no tienen incidencia en el asunto, el problema es la ausencia de conocimiento técnico y aplicado. El modelo frente a la realidad de que se mejoren los desempeños en las universidades. No se necesitan tantas maestrías y doctorados en el campo, cuándo le va a devolver a la sociedad lo que ha hecho por ellos, se necesita que estén allá y no se vayan para las ciudades. En Antioquia se pretende hacer una cruzada con la sociedad civil para presentarle al Gobierno esta propuesta, que sea de abajo hacia arriba y no esperar que sea de arriba a abajo, que venga del Gobierno".
Usted es extensionista...
"Lo he sido por más de 30 años, trabajé en Brasil en el estado más rico que es Paraná y hasta en el más pobre que es Piauí. Esta problemática ha sido común. Posteriormente, trabajé en la FAO en Uruguay un par de años, de ahí pasé a Chile donde viví 18 años pero he viajado por todo Latinoamérica. Solo en Colombia he estado unas 40 veces y en México otras 70 veces, he hablado con campesinos en cada uno de los países que visito y es angustiante ver esta situación de sin salida. La verdad es que hay opciones y podemos revertir esta realidad".
A propósito de la controversia que vive el país entre los gremios agrícolas y el Gobierno Nacional porque no llegan esas soluciones, otras naciones del mundo avanzan a pasos agigantados en el tema y no se quedan en palabrerías. Esa fue la premisa que trajo a Medellín el experto brasileño Polan Lacki, quien tituló su charla "Si somos tan ricos por qué estamos tan pobres en América Latina". También plantea salidas para erradicar la pobreza y atraso del agro colombiano.
¿Quién es el responsable de este atraso?
"Siempre se buscan culpables. Le han echado la culpa al colonialismo, al imperialismo, al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional, a la liberalización de mercados, a los TLC, a Estados Unidos e incluso a la Unión Europea por subsidiar productos. Pero todo esto son solo excusas, y los propios campesinos no se miran a sí mismos para determinar lo que están haciendo mal con el fin de corregir".
¿Y en qué se equivocan?
"A los campesinos no se les ha formado desde primaria a que mejoren sus esquemas de cultivo, de hacer un manejo adecuado de los recursos, de manejar los riegos o de hacer sus planes de negocio. No han aprendido a incorporar valor a su producción, se quedan esperando los subsidios del Gobierno y las ayudas para sobrevivir pero no han corregido sus equivocaciones prácticas.
El hombre está en la pobreza porque produce mal, vende mal y no ha sido por culpa de él, la formación en el tema del agro no les ha llegado a ellos como debe ser. Ahora sí hay acceso a la educación pero no la que necesitan. El sistema de educación rural ha fallado en primaria, bachillerato y en el nivel superior. Enseñan cosas que no necesita el campesino".
¿Y cuál es la falla?
"Ellos deben aprender desde primaria a ser más eficientes en su propio cultivo. Los niños del campo tienen más acceso a la educación pero la calidad es la que no convence, ni aplica al agro. De qué les sirve a esos niños saber cuánto mide el río Nilo, por ejemplo, si no les enseñan la importancia de producir adecuada y sistemáticamente. Hay que enseñarles principios, valores y actitudes para que ellos transformen su mentalidad de trabajo. Japón y Alemania, que estaban destrozados por la guerra, aprendieron esto y ahora son potencias mundiales. También pasó con Corea del Sur y ahora exporta más que el mismo Brasil. En el caso agrícola es increíble que en Latinoamérica siendo tan ricos, con tierras fértiles, con sol todo el año seamos tan pobres y países como Israel, que están en el desierto, sean potencia agrícola. La educación actual no les enseña a los campesinos a mejorar sus procesos productivos o a fomentar el cooperativismo, la asociatividad, el trabajo en equipo, eso no lo enseñan".
Pero hay más cobertura...
"Los que forman pedagógicamente a los docentes que enseñan a nivel rural no les inculcan estas necesidades. No enseñan prácticas agropecuarias en las aulas. Este es el origen de los problemas. La estructura de educación de los gobiernos parte solo desde lo cuantitativo, cuántas personas están estudiando pero no miden la calidad. Es un modelo que expulsa a los jóvenes del campo y no los hace explotar las oportunidades que tienen allí, eso hay que cambiarlo. Por eso los errores que cometen no se los corrigen con un PhD que llegue a decirles cómo hacer las cosas mejor o que les diga que la vaca no produce leche por falta de genética, cuando realmente es porque no come pasto y forraje de forma adecuada, así de simple. Si la educación fuera pertinente corregiría estos errores, se cambiaría el paradigma actual en el campo y seríamos competitivos. Entiendo que la bandeja paisa se prepara con fríjoles traídos de Ecuador, de plátanos traídos de Ecuador y hasta arroz traído de ese país, y uno se pregunta qué es lo que está fallando al respecto. Colombia se concentra más en pedir una reforma agraria y en discutir la tenencia de la tierra pero no se concentra en formar a las personas en cómo utilizar ese suelo. El asunto no es simplemente con darle tierra a la gente".
De ahí la importancia del extensionismo...
"La extensión en Colombia cumplía un buen papel con las Umatas pero esa figura se politizó, donde existen servicios de extensión es donde hay desarrollo agrícola. Ellos son los que orientan a los agricultores en el tema específico de su cultivo".
¿Y su propuesta?
"Que dejemos de señalar a los otros que no tienen incidencia en el asunto, el problema es la ausencia de conocimiento técnico y aplicado. El modelo frente a la realidad de que se mejoren los desempeños en las universidades. No se necesitan tantas maestrías y doctorados en el campo, cuándo le va a devolver a la sociedad lo que ha hecho por ellos, se necesita que estén allá y no se vayan para las ciudades. En Antioquia se pretende hacer una cruzada con la sociedad civil para presentarle al Gobierno esta propuesta, que sea de abajo hacia arriba y no esperar que sea de arriba a abajo, que venga del Gobierno".
Usted es extensionista...
"Lo he sido por más de 30 años, trabajé en Brasil en el estado más rico que es Paraná y hasta en el más pobre que es Piauí. Esta problemática ha sido común. Posteriormente, trabajé en la FAO en Uruguay un par de años, de ahí pasé a Chile donde viví 18 años pero he viajado por todo Latinoamérica. Solo en Colombia he estado unas 40 veces y en México otras 70 veces, he hablado con campesinos en cada uno de los países que visito y es angustiante ver esta situación de sin salida. La verdad es que hay opciones y podemos revertir esta realidad".
